Cómo evitar 5 errores comunes en las fotografías de viaje

Cómo evitar 5 errores comunes en las fotografías de viaje

Cómo evitar 5 errores comunes en las fotografías de viaje

Hay que ser realista, a veces las fotos que se hacen en los viajes no representan lo vivido. Si sois de los que al enseñar las fotos a la vuelta, os veis obligados a dar mil explicaciones complementarias de que había en ese lugar o de por qué ha salido movida, debéis seguir leyendo. En Salamanca Suite Studios queremos acabar con vuestro fotosufrimiento y enseñaros cuáles son los 5 errores más comunes y cómo acabar con ellos. ¡Es sencillísimo!

  1. Disparar sin filtro o a lo loco: No nos referimos a los mil y un filtros que podéis utilizar en Instagram, sino a ese deseo por fotografiar todo lo que veis. A veces se cae en el error de pensar que haciendo varias fotos iguales se tienen más posibilidades de que alguna salga bien, pero también significa llenar la memoria y a la hora de visualizarlas todas será una pesadilla. Debéis tomaros unos segundos antes de pulsar el disparador y elegir el encuadre idóneo.
  1. Abusar del flash: Muchas veces en vuestras instantáneas aparece el flash reflejado en un cristal o espejo, estropeando la foto. En otras ocasiones, el flash provoca brillos en la persona en la que se refleja y aumenta la posibilidad de esos odiosos ojos rojos. Por eso, es mejor desactivarlo como norma general y sólo activarlo cuando lo vayáis a necesitar: porque la luz no sea suficiente y lo uséis de relleno.
  1. No acercarse lo suficiente: El conocido fotoperiodista del siglo XX, Robert Capa, decía que “si tu fotografía no es lo suficientemente buena, es porque no estabas lo suficientemente cerca“. Muchos creéis que utilizando el zoom conseguiréis una imagen lo suficientemente cerca, pero lo que obtendréis será una foto más pixelada. ¿la solución? Moveros, acercaros, involucraros en la foto hasta conseguir captar lo que realmente buscáis y con una calidad excelente.
  1. Acercarse demasiado: si estar lejos es un error, ponerse demasiado cerca también. La moda de los selfies y hacer fotos utilizando la cámara interna ha acabado con el retrato tradicional. Sin embargo, ¿qué pasa con el entorno? Se os olvida y esa instantánea tomada en la Catedral Nueva de Salamanca podría haberse hecho en cualquier otro lugar del mundo. La solución es fácil: ¡utilizar un palo selfie! Gracias a este invento del abuelo de Alan Cleaver en 1925 (gran sorpresa para los que creían que era algo muy novedoso y actual), conseguiréis un retrato en el que se aprecie el lugar en el que fue tomado sin tener que adoptar posturas imposibles.
  1. Hacer fotografías sin personas: captar la Plaza Mayor de Salamanca sin que nadie aparezca en medio suele ser complicado. Por ello, debéis pensar que una figura puede aportar interés a la foto e incluso mejorarla, diferenciándose de la típica postal de recuerdo.

Ahora que conocéis todos estos trucos, ¿qué os parece ponerlos en práctica en Salamanca?

¡Esperamos vuestra visita!

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